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Escrito por Lal Kahn
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Jueves, 14 de Enero de 2010 20:15 |
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La ferocidad con la que se ha desatado la agresión imperialista desde los acontecimientos del 11 de Septiembre ni es nueva ni tampoco será la última de este tipo. Mientras continúe la crisis del sistema capitalista, continuarán estas atrocidades en diferentes formas y en distintas zonas del mundo. Esta crisis va acompañada del declive ideológico y la regresión de los valores humanos. El tinte y el análisis con los que se presenta esta agresión imperialista no sólo son engañosos, sino que además son completamente falsos. Dos importantes "intelectuales" imperialistas han intentado dar una base "ideológica" a esta renovada agresión imperialista. Uno de ellos es Francis Fukuyama y el otro es Samuel P. Huntington. Ambos han trabajado en el departamento de exteriores estadounidense. Después de la retirada del ejército soviético de Afganistán en 1989, Francis Fukuyama publicó en forma de libro su infame tesis: El fin de la historia.
En el verano de 1993 Huntington, que fue asesor de la política de EEUU en Vietnam con el presidente Johnson y más tarde se convirtió en director del Instituto de Estudios Estratégicos de la Universidad de Harvard, publicó en la revista Foreign Affairs Magazine su ensayo El choque de civilizaciones. Aparentemente, este ensayo era una polémica contra la tesis de Fukuyama anteriormente mencionada. Pero si miramos de cerca la tesis de Huntington, nos daremos cuenta de que las tesis de los dos autores tienen el mismo objetivo, es decir, justificar la dominación violenta del imperialismo estadounidense.
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Escrito por Alan Woods
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Jueves, 14 de Enero de 2010 20:13 |
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El marxismo nunca ha negado el papel del individuo en la historia, pero ha demostrado cómo los rasgos personales específicos reflejan un contexto histórico y social determinado. La personalidad de aquellos que hacen la historia —para bien o para mal— ciertamente tiene una influencia sobre sus acciones. Pero atribuir a la personalidad una cualidad determinante sería caer en el burdo subjetivismo. Es necesario demostrar la relación dialéctica entre los factores subjetivos y objetivos. En esta ecuación el factor objetivo es el fundamental.
Los estudios psicológicos de los "grandes hombres y mujeres" con frecuencia sirven como una hoja de parra para enmascarar la falta de comprensión de los procesos socio-históricos amplios. El estudio de la historia se sustituye por las observaciones personales triviales. En lugar de ciencia tenemos chismografía. Los rasgos negativos y las peculiaridades de una gran persona se encuentran detallados en las memorias de un ayudante de cámara. Pero como dijo Hegel, el ayudante de cámara que recuerda estas trivialidades nunca hace historia.
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Escrito por Yossi Schwartz
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Jueves, 14 de Enero de 2010 20:10 |
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Introducción
Recientemente, el primer ministro malayo, Mahatir Mohamed, declaró: "Hoy los judíos gobiernan este mundo por poderes. Consiguen que otros luchen y mueran por ellos". Esta es una expresión clara de antisemitismo. Por toda Europa estamos viendo no sólo violencia verbal antijudía, sino también ataques físicos. Un informe del Comité Jurídico de Derechos Humanos, publicado el año pasado y titulado Fuego y cristales rotos, describe los asaltos a judíos y población presumiblemente judía en Europa. Los atacantes gritaron consignas racistas, apedrearon a escolares y a fieles y rabinos que asistían a los servicios religiosos. Casas, escuelas y sinagogas judías fueron incendiadas. Se rompieron ventanas y se profanaron cementerios. Hubo ataques con cócteles molotov contra estudiantes, sinagogas, escuelas y casas judías francesas. En Marsella incendiaron una sinagoga y en París hubo agresiones a manos de encapuchados. Según la policía, en esta ciudad hubo diariamente cerca de una docena de incidentes antijudíos durante los meses que siguieron a la Pascua.
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Escrito por Alan Woods
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Jueves, 14 de Enero de 2010 20:09 |
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“La revolución acaba con la mentira social. La revolución es la verdad. Comienza llamando a las cosas por su nombre [...] Pero la revolución en sí misma no es un proceso integral y armonioso. Está lleno de contradicciones [...] La propia revolución crea un nuevo estrato dominante que busca consolidar su posición privilegiada y es propenso a verse, no como un instrumento histórico transitorio, sino como la conclusión y la coronación de la historia” (Trotsky. La revolución desfigurada: la escuela falsificación estalinista)
Hace cincuenta años que el mundo escuchó la noticia de la muerte de Stalin. Durante décadas, la maquinaria estalinista de propaganda alentó continuamente el mito de Stalin, lo presentó como “el Lenin actual”, quien, supuestamente, había dirigido el Partido Bolchevique junto a Lenin. Pero todo esto, simplemente, era algo fabricado con la intención de justificar la usurpación del poder por un tirano que destruyó el partido de Lenin, liquidó las conquistas políticas de Octubre y destruyó la Internacional Comunista.
En realidad, Stalin jugó un papel secundario en la historia del Partido Bolchevique. Entró al Comité Central en un momento en el cual había escasez de personas experimentadas en Rusia. Stalin, asistió al V Congreso del partido en Londres en 1907, pero no pronunció una sola palabra en ninguna de las sesiones. Stalin era lo que se podría llamar un “práctico” ¾un hombre de comité implicado en los aspectos administrativos y prácticos del trabajo del partido revolucionario¾. Nunca fue un teórico, un escritor o un orador. Estaba interesado en la construcción de la maquinaria del partido.
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