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Escrito por Juan Ignacio Ramos
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Lunes, 31 de Enero de 2005 17:10 |
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En realidad, el Estado no es más que una máquina para la opresión de una clase por otra, lo mismo en la república democrática que bajo la monarquía; y en el mejor de los casos, es un mal que se transmite hereditariamente al proletariado triunfante en su lucha por la dominación de clase.
El proletariado victorioso, lo mismo que hizo en la Comuna, no podrá por menos de amputar inmediatamente los lados peores de este mal, entretanto que una generación futura, educada en condiciones sociales nuevas y libres, pueda deshacerse de todo este trasto viejo del Estado.
Federico Engels, en el vigésimo aniversario de la Comuna de París, Londres, 18 de marzo de 1891.
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Escrito por León Trotsky
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Lunes, 31 de Enero de 2005 17:11 |
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La impotencia del parlamentarismo en la situación de crisis del conjunto del sistema social capitalista es tan evidente que los demócratas vulgares, en el interior del movimiento obrero (...), no encuentran un solo argumento para defender sus petrificados prejuicios. Por eso argumentan con todos los fracasos y derrotas sufridas por los métodos revolucionarios. La lógica de su pensamiento es la siguiente: si el parlamentarismo puro no tiene salida, tampoco sale nada mejor de la lucha armada. Las derrotas de las insurrecciones proletarias de Austria y España se han convertido, como es lógico, en los argumentos favoritos del momento. De hecho, la inconsistencia teórica y política de estos demócratas vulgares se muestra todavía más clara en su crítica de los métodos revolucionarios que en su defensa de la democracia burguesa en putrefacción. Nadie ha dicho que el método revolucionario asegure automáticamente la victoria. Lo que decide no es el método en sí, sino su correcta aplicación, la orientación marxista durante los acontecimientos, una potente organización, la confianza de las masas ganada mediante una larga experiencia, una dirección inteligente y audaz. El resultado de toda batalla depende del momento y de las circunstancias del conflicto, de la relación de fuerzas. El marxismo está bastante lejos de afirmar que el enfrentamiento armado sea el único método revolucionario, una especie de panacea válida en cualquier situación. En general, el marxismo no conoce fetiches, ya sea el parlamento o la insurrección. Todo tiene su tiempo y su lugar. Pero, para empezar lo que sí se puede afirmar es que el proletariado socialista jamás ha conquistado el poder en parte alguna por la vía parlamentaria, ni nunca se ha aproximado a él por este método. Los gobiernos de Scheidemann, Hermann Müller y Mac Donald no tenían nada de común con el socialismo. La burguesía sólo ha permitido llegar al poder a socialdemócratas y laboristas a condición de que defiendan el capitalismo de sus enemigos. Y aquellos han cumplido escrupulosamente esta condición. El socialismo puramente parlamentario, antirrevolucionario, nunca ha conducido, en ningún sitio, a un régimen socialista; por el contrario, sí ha tenido éxito formando despreciables renegados que aprovechan el partido obrero para hacer una carrera ministerial.
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Escrito por Andreu Nin
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Lunes, 31 de Enero de 2005 17:11 |
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Las situaciones de equilibrio inestable no pueden sostenerse durante largo tiempo. La tensión producida entre las fuerzas de la revolución y de la contrarrevolución desde el otoño de 1933 tenía forzosamente que encontrar una salida, y la encontró en el alzamiento del mes de octubre.
Constituían las fuerzas de la revolución la pequeña burguesía radical y el proletariado. No se contaba, sin embargo, con la alianza de la gran masa campesina y semiproletaria, desmora-lizada por la huelga de junio. Puede afirmarse, pues, que el movimiento comprendía la lucha de las regiones industriales y mineras contra la España agrícola, en sus formas arcaicas de producción.
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Escrito por Federación Nacional de Juventudes Socialistas
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Lunes, 31 de Enero de 2005 17:12 |
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Con este folleto no pretende la CE de la Federación Nacional de JJSS hacer una crítica completa del movimiento de octubre, que deja para un futuro próximo. Sólo quiere señalar, justificándolas, las tareas inmediatas que se presentan hoy a los jóvenes socialistas.
Antecedentes de la revolución
La crítica de las grandes jornadas revolucionarias de octubre no puede hacerse desestimando todos aquellos acontecimientos acaecidos en nuestro país en estos últimos años. Para enjuiciar, aunque objetivamente, la revolución de octubre, es imprescindible acudir al examen de todos los acontecimientos, ya que sería necio querer analizar una revolución solamente por sus efectos, sin tener en cuenta su largo proceso de formación y sus causas históricas.
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Escrito por Marxismo Hoy
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Lunes, 31 de Enero de 2005 17:13 |
La lista de libros, folletos, trabajos y otros materiales sobre la Insurrección de Octubre de 1934 es muy amplia.
A continuación detallamos algunos de los textos más sobresalientes e imprescindibles
Alba, Víctor, La Alianza Obrera. Historia y análisis de una táctica de unidad en España, Ed. Júcar, Madrid, 1978. — El marxisme a Catalunya, 1919-1939, Portic, Barcelona, 1974-1975, (4 vols.: vol. I, Historia del BOC; vol. II, Historia del POUM; vol. III, Andreu Nin; vol. IV, Joaquín Maurín). — La Nueva Era: antología de una revista revolucionaria, 1930-1936, Ed. Júcar, Madrid-Gijón, 1977. — El Partido Comunista en España: ensayo de interpretación histórica, Planeta, Barcelona, 1979. — La revolución española en la práctica. Documentos del POUM, Ed. Júcar, Madrid-Gijón, 1977. — Los sepultureros de la República, Planeta, Barcelona.
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