Con el objetivo de profundizar en el conocimiento del pensamiento socialista y de izquierdas durante la Guerra Civil y la revolución española (1931-1939), la Fundación de Estudios Socialistas Federico Engels publicará en los próximos meses materiales y textos históricos, procediendo posteriormente a su divulgación mediante distintos seminarios y conferencias por todo el Estado.
"No se ha ido que le hemos barrido, no se ha marchao que le hemos echao "Esta canción popular que corría de boca en boca en Madrid reflejaba el ambiente desbordante que se vivía entre la población de la capital tras el abandono de Alfonso XIII. La Monarquía, odiada por las masas, identificada con lo peor de la sociedad, caía como una manzana podrida. Todos los intentos por salvarla fueron inútiles. Las maniobras de última hora de los políticos burgueses, de aristócratas que se agarraban desesperadamente a las faldas del régimen alfonsino para no ser barridos por la oleada que se avecinaba, no sirvieron de nada ante los acontecimientos. Alfonso XIII fue obligado a abandonar la corona e iniciar el camino del exilio. Las masas habían irrumpido en la escena de la historia dispuestas a exigir su parte, tras décadas, por no decir siglos, de postración y humillación. El movimiento general de la clase obrera y de los campesinos, que se tradujo en el frente electoral en el triunfo arrollador de las candidaturas republicanas en las elecciones municipales del 12 de Abril de 1931, obligó a la burguesía a emprender un viraje político para evitar que el movimiento de abajo transformara la estructura del poder en la sociedad.
Los partidos, a través de los que la clase obrera expresa sus reivindicaciones más inmediatas y sus aspiraciones más profundas, no han nacido ayer; son tan antiguos como la misma clase obrera que los creó, a través de décadas de luchas, esfuerzos y sacrificios tremendos llegando a formar parte de su propia historia.A veces la política que llevan a cabo las direcciones de estos mismos partidos tiene poco o nada que ver con las necesidades de los trabajadores, sin embargo esto no impide que en general la clase obrera siga una y otra vez dando su apoyo con más o menos entusiasmo a sus organizaciones tradicionales, intentando que asuman fielmente la defensa de sus intereses, con su participación directa __afiliándose__ o indirecta __votándoles__.Sólo en situaciones históricas determinadas se producen cambios que afectan a los dirigentes que son desplazados por otros que reflejan más claramente sus aspiraciones.Las situaciones más críticas son las revoluciones que ponen a prueba a hombres, mujeres, dirigentes, programas, partidos... y esto es lo que sucedió en los años treinta en la Revolución española.¿Cómo afectaron aquellos acontecimientos a la clase obrera española y a su principal partido, el PSOE? Ese es el objetivo de este artículo, con la intención de que una mejor comprensión de lo sucedido ayer nos sirva de ayuda para comprender los acontecimientos de hoy y poder intervenir más conscientemente en nuestro futuro.
En miles de páginas dedicadas a analizar los años 30 en España, encontramos con demasiada frecuencia el mismo vacío. Cuando se escribe de los partidos obreros, de su evolución y programa, siempre se omite o se despacha en unas breves líneas, generalmente superficiales, la existencia y el papel jugado por los sectores nacidos del comunismo oficial y que, disconformes con la táctica y actuación de éste, se organizaron en la Izquierda Comunista. Su papel, no determinante en los acontecimientos, podría justificar este olvido de la historiografía "oficial". Sin embargo, para cualquier activista de la clase obrera, sería imperdonable cerrar los ojos ante esta experiencia, no sólo porque sus trabajos representan la única aportación teórica importante en el panorama del movimiento obrero español, sino porque en sus filas se agruparon los cuadros revolucionarios más capacitados que podían haberse constituido en el factor decisivo de la Revolución Española. Estudiar atentamente la evolución de la Izquierda Comunista y posteriormente del POUM, sus aciertos y errores son, por tanto, claves para entender el desenlace trágico del proceso y por qué no llegó a constituirse, en los años que van de 1931 a 1937, una dirección revolucionaria que llevase al proletariado español a la victoria.
La mujer ha sido considerada tradicionalmente como un sector atrasado de la sociedad, baluarte de la Iglesia y de la reacción. Este carácter "atrasado" no es innato a la mujer, como nos han querido hacer creer. La explicación a esto no hay que buscarla en aspectos biológicos, sino en la doble explotación que sufre bajo el sistema capitalista, como bien explicaba Bebel : "En su conjunto, el sexo femenino sufre doblemente: de una parte sufre bajo la dependencia social de los hombres (...) y de otra parte, mediante la dependencia económica en que se hallan las mujeres en general, y las mujeres proletarias en particular, lo mismo que los hombres proletarios" (La mujer, A. Bebel).Pero la historia nos ha demostrado que en los períodos revolucionarios, las mujeres han estado siempre en primera línea, y en muchos casos han jugado un papel decisivo en la lucha. En la Revolución Francesa de 1789 las mujeres del Tercer Estado estuvieron en todos los acontecimientos importantes, reivindicando el derecho al trabajo, luchando contra la carestía de la vida; las mujeres de los suburbios de París participaron activamente en la toma de la Bastilla o en la Marcha sobre Versalles.En la Comuna de París en 1871 estuvieron en las barricadas junto al resto de los trabajadores, logrando impedir el avance de las tropas mandadas por Thiers que querían apoderarse de los cañones guardados en Montmartre y Belleville.Lo mismo ocurrió durante todo el proceso que culminó con la Revolución Rusa de 1917. El Día Internacional de la Mujer se celebró en Petrogrado con una manifestación de 10.000 obreras del textil, a la que se fueron uniendo trabajadores acabando en una huelga general: fue el inicio de la Revolución de Febrero. De la misma manera vimos este carácter combativo de la mujer en los acontecimientos que se desarrollaron durante los años 30 en el Estado español.
En la Revolución española, la CNT constituía una auténtica organización de masas. Este hecho hace imprescindible el análisis del papel que jugaron las ideas y los líderes anarquistas en el combate contra el fascismo, su trayectoria, su participación en los acontecimientos, su política de alianzas, su posición en la guerra.
La cuestión nacional fue clave en el proceso de la revolución y contrarrevolución en los años treinta de cuyas enseñanzas se pueden extraer importantes lecciones. Hoy en día la cuestión nacional en el Estado español continúa sin resolverse. La burguesía ha sido históricamente incapaz de llevar a cabo con éxito la tarea de la revolución democrático-burguesa de la unificación nacional. Por el contrario, cuarenta años de horrible centralismo ejercido por la dictadura franquista exacerbaron las tendencias centrífugas. Al caer ésta, estas tendencias se agudizaron aún más. La represión brutal que el franquismo ejerció contra los derechos democráticos, la lengua y la cultura de las nacionalidades históricas (Euskadi, Catalunya, Galicia ...) ha permitido a la burguesía de estas nacionalidades aparecer como víctimas de dicha represión junto a las masas. ¿Pero qué papel jugó la cuestión nacional en los años treinta? ¿Qué hicieron la burguesía nacionalista vasca y catalana durante la guerra civil?¿Qué lecciones se pueden extraer?
Este artículo está inacabado y ha sido reconstruido según las notas y los fragmentos encontrados en un dossier tras el asesinato de Trotsky en agosto de 1940. Fue publicado en New Internacionalen diciembre de 1940.